Averías que trae el mar
Vivir cerca del mar tiene un efecto directo sobre las cerraduras. El aire húmedo cargado de sal oxida muelles y pitones desde dentro, y la arena fina que arrastra el viento se acumula en el bombín hasta que la llave entra a golpes. Es un desgaste lento: la cerradura avisa durante semanas, cada vez más dura, antes de bloquearse del todo.
Si llegamos a tiempo, basta con desmontar, limpiar y lubricar el cilindro con productos secos a base de grafito o de PTFE, que no atrapan la arena. El aceite de cocina o el lubricante multiuso hacen justo lo contrario: al principio parece que funcionan, pero forman una pasta que termina bloqueando el mecanismo. Si ya los has usado, dínoslo al llamar.
Llaves partidas y cerraduras que no giran
Una llave debilitada por el uso se parte casi siempre en el peor momento, con la puerta cerrada y medio paletón dentro del bombín. No intentes sacarlo con pinzas ni con pegamento, porque empujarías el trozo hacia el fondo. Con extractores finos lo sacamos sin dañar el cilindro y, si la llave original estaba gastada, te aconsejamos retirarla del llavero.
Si la llave entra pero no gira, el fallo puede estar en el bombín, en la leva que mueve la cerradura o en un pestillo que roza con el cerradero. Lo comprobamos por partes hasta dar con la pieza que falla. Muchas veces se resuelve con un ajuste o cambiando un solo componente, sin sustituir la cerradura completa.
Puertas que ya no encajan
En las viviendas cercanas a la playa, las puertas de madera se hinchan en los meses húmedos y se contraen con el calor. El resultado es un pestillo que no entra en su sitio, una llave que hay que forzar para echar la vuelta o una puerta que se queda sin cerrar aunque lo parezca. Es una avería discreta y peligrosa, porque te marchas creyendo que la casa está cerrada.
La corregimos ajustando el cerradero, las bisagras o el propio mecanismo, según dónde esté el desajuste. En cancelas y puertas de aluminio revisamos también los topes y los cierres de gancho, que con el sol y la sal pierden precisión. Al terminar abrimos y cerramos varias veces contigo delante para comprobar que todo encaja sin esfuerzo.
Después de un intento de robo
Si alguien ha intentado entrar, la cerradura suele quedar tocada aunque la puerta siga cerrada: un bombín partido, un escudo arrancado, un pestillo doblado o un marco astillado. Lo primero es que la casa pueda cerrarse con seguridad esa misma noche, así que resolvemos la urgencia con las piezas que llevamos encima y dejamos para después lo que requiera más trabajo.
Antes de tocar nada, haz fotos de los daños y guarda cualquier resto, porque te servirán para la denuncia y para el seguro. Nosotros te dejamos un justificante con lo que hemos reparado o cambiado. Y si el intento ha sido en una casa de temporada, revisamos también las demás entradas: quien prueba una puerta suele haber probado otras.
Preguntas sobre reparación de cerraduras
¿Qué lubricante uso si vivo cerca del mar?
Uno seco, a base de grafito o de PTFE, aplicado en poca cantidad. Evita el aceite y los lubricantes multiuso, que atrapan la arena y la sal. Si la llave ya entra con dificultad, mejor llamarnos antes de que la cerradura se bloquee del todo.
Se me ha partido la llave dentro, ¿tengo que cambiar el bombín?
No necesariamente. Extraemos el trozo con herramientas específicas y, si el cilindro no ha sufrido, sigue sirviendo. Solo te recomendamos cambiarlo si está muy gastado o si la rotura lo ha dañado por dentro.
La puerta cierra, pero tengo que empujarla para echar la llave, ¿es grave?
Es un aviso de que la puerta y el cerradero ya no coinciden. Hoy solo notas algo más de resistencia, pero con el tiempo la llave puede partirse o el pestillo dejar de entrar. Se corrige con un ajuste, normalmente sin cambiar piezas.
¿Reparáis cerraduras de cancelas y buzones de la urbanización?
Sí. Cancelas peatonales, puertas de jardín, cuartos comunes y buzones sufren la intemperie más que la puerta de casa. Los reparamos o cambiamos la pieza dañada y, en los elementos comunes, coordinamos el trabajo con la comunidad.
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Opiniones de clientes
Reseñas de ejemplo: aquí aparecerán las opiniones reales de los clientes de StopLock.
Trato cercano y precio justo.
Me arreglaron la persiana en un día. Muy educados y limpios.
Cambio de motor sin complicaciones. Muy contenta.